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La lucha

Miércoles 8 de octubre de 2008 NODO50

Lo queremos todo

Nanni Balestrini

yo he hecho todo tipo de trabajos de albañil de lavaplatos de peón de carga. Pero el más repugnante de todos es justamente el de la Fiat. Cuando llegué creí que me había salvado. El mito de la Fiat del trabajo en la Fiat. En cambio resultó ser un asco como todos los demás trabajos incluso peor. Aquí cada día nos aumentan los ritmos. Mucho trabajo y poco dinero. Aquí nos morimos sin enterarnos lenta lentamente. Esto significa que es precisamente el trabajo lo que es repugnante todos los trabajos son repugnantes. No hay trabajo bueno porque es justamente el trabajo lo que está mal.

todo esto fue antes de conocer a los compañeros en las puertas de la fábrica. Una tarde salía de la Fiat y me encontré con un estudiante ¿Quieres venir a una reunión al bar? Decido que me va bien y le digo Vale voy. Pensé Qué coño no tengo nada que hacer voy a ver que quieren que dicen estos capullos. Todos los días veía a estos estudiantes y los consideraba unos capullos. No sabía lo que decían no leía ninguno de sus panfletos.

en aquel momento el sindicato había convocado varias huelgas. Se trataba de los que querían la segunda categoría los gruístas y los transportistas internos. Dentro de la fábrica había cadenas de montaje como la del 124 que estaban paradas. Los obreros jugaban a las cartas apostando dinero. Leían o estaban sin hacer nada porque no les llegaban las piezas. Había dos o tres líneas paradas. Cuando salí de la fábrica vi a los estudiantes que repartían panfletos y hablaban de esta huelga. Aunque a mí eso no me interesaba.

voy entonces a aquella reunión en el bar de al lado de la Mirafiori. Conozco a Mario y a los estudiantes y les digo en qué taller estaba y qué hacía. Conozco también a otros obreros a Rafaelle de la 124 a quien veía ir a las reuniones todas las tardes. Decía conocer a unos ochenta compañeros que estaban dispuestos a parar cuando él lo dijera. Mierda me decía a mí me conocen todos pero ninguno está dispuesto a parar cuando yo lodiga.En ese momento le dicen Si conoces a esos ochenta compañeros podemos parar cuando queramos. Podemos parar mañana mismo. No trabajemos más comencemos la lucha mañana. Mario y los demás estudiantes estaban atentos a lo que decíamos yo y éste tal Rafaelle. Luego se decidió hacer un panfleto para el día siguiente en el que decíamos que había que luchar que había que parar. No sé sobre qué tema teníamos que hablar en ese panfleto. Quizas sobre la segunda categoría no lo sé. O tal vez queríamos el dinero del almuerzo. En la Fiat no hay comida y queríamos el dinero del almuerzo que nos habían prometido. Debía ser una cosa por el estilo.

como en tantas otras fábricas a la Fiat nos llevábamos la tartera para comer. Y yo decía que nos tenían pagar esa media hora para comer porque en ese tiempo también trabajábamos. Porque mientras estás trabajando suena la sirena uuuhhh y entonces empiezas a correr bajas las escaleras llegas a tu pasillo llegas a tu vestuario llegas a tu taquilla coges el tenedor la cuchara el pan corres vas a buscar tu tartera que está con otras dos mil la coges llegas a la mesa hablas tatatatatata tragas sirena uuuhhh saltas de la silla sales corriendo pasillo vestuario taquilla guardas las cosas otra vez corres media hora y he aquí que estás otra vez en el taller. Todo a la carrera cuando vas y cuando vuelves al taller y si no no lo consigues. Esto es trabajo de ningún modo es una pausa. Es un hecho productivo.

en cualquier caso escucho que Rafaelle dice que puede hacer que paren ochenta compañeros. Y les digo que fijemos una cita para mañana él con los suyos y yo con los míos. Yo no tenía a nadie que me siguiera pero pensaba Veremos si me siguen o no voy probar. Nos vemos los tuyos y los míos le digo a Rafaelle. Nos encontramos en la terminal de las cadenas de montaje y allí hacemos una asamblea una manifestación. Y amenazamos de muerte y con la horca a todos los traidores a los esquiroles y a los fuera-de-línea. Les amenazamos y hacemos la manifestación nos ponemos a cantar y a gritar. Ya veremos después que hostias hacemos podríamos salir de la zona de talleres. En definitiva mañana luchamos mañana no se trabaja. Está bien está bien. Hagamos ahora este panfleto y mañana a la una lo distribuimos delante de los portones. Luego una vez dentro hablamos con los compañeros en los vestuarios y en el trayecto a los vestuarios. al día siguiente empezamos a repartir los panfletos en la puerta de la fábrica al lado de los estudiantes. Mario había hecho un cartel no se qué había escrito Poder obrero La clase obrera es fuerte ese tipo de cosas. Yo empecé a agitar Compañeros hoy tenemos que parar. Porque estamos hasta los cojones de trabajar. Habéis visto cuán duro es el trabajo. Habéis visto lo pesado que es. Habéis visto cuanto daño nos hace. Nos han hecho creer que la Fiat era la tierra prometida que era nuestra California que nos habíamos salvado.

yo he hecho todo tipo de trabajos de albañil de lavaplatos de peón de carga. Pero el más repugnante de todos es justamente el de la Fiat. Cuando llegué creí que me había salvado. El mito de la Fiat del trabajo en la Fiat. En cambio resultó ser un asco como todos los demás trabajos incluso peor. Aquí cada día nos aumentan los ritmos. Mucho trabajo y poco dinero. Aquí nos morimos sin enterarnos lenta lentamente. Esto significa que es precisamente el trabajo lo que es repugnante todos los trabajos son repugnantes. No hay trabajo bueno porque es justamente el trabajo lo que está mal. Hoy aquí si queremos mejorar no tenemos que hacerlo trabajando. Sino luchando no trabajando sólo así podremos mejorar. Tomemos un día de descanso vamos a cogernos un día de fiesta. Hablaba en dialecto porque todos eran napolitanos meridionales. Así todos me entendían en la Fiat la lengua oficial era el napolitano.

luego entramos en la fábrica y mientras entrábamos me vino una cosa a la cabeza. Le pedí el cartel a Mario ni siquiera se qué carajo decía concretamente. Tuve un rapto de fantasía pensé ahora entro en la Fiat con el cartel. Entré con el cartel en una mano y el carnet en la otra. Porque para entrar hay que mostrar el carnet demostrar que eres trabajador de la Fiat. Si no quién sabe puede entrar un bandido alguien que quiera poner una bomba. El primer guardia me mira sorprendido con la boca abierta. Es la primera vez en su vida que ve un cartel dentro de la Fiat un cartel que pasa el portón legalmente con el carnet. El jefe de los guardias se me viene encima y me dice Usted pare. ¿Me lo dice a mí? Sí ¿qué hace con ese cartel? ¿con éste? Lo enseño. Lo expongo. Pero no sabe que no se puede entrar con carteles. Y eso dónde está escrito. El reglamento no menciona que no se pueda entrar con carteles así que voy a entrar. No no se puede entrar. Pero es algo arbitrario algo que me estás diciendo tú ahora. Voy a entrar. Este cartel me gusta y me lo llevo conmigo. No no se debe entrar con cosas que no tengan que ver con el trabajo. Y entonces por qué ese de ahí entra con el Corriere dello sport qué carajo tiene que ver el Corriere dello sport con el trabajo y con los obreros. Al menos a los obreros les interesa este cartel ese periódico no le interesa a nadie. A mí eso no me importa venga conmigo. Le digo Y si lo dejo aquí apoyado ¿puedo entrar? Sí déjelo. Mirá lo dejo del otro lado del portón ¿así está bien? entro. Me llama el jefe de los guardias Usted venga conmigo. ¿Pero dónde? Tengo que ir a trabajar. Venga conmigo. Entonces le cojo de la corbata y le digo Ven te conmigo. Le arrastro un poco luego le doy una patada en los huevos otra en la barriga y le tiro al suelo. No me toquéis la polla hoy se lucha hoy os vais todos a tomar por culo. Todos los obreros que estaban entrando gritan uuuuuuuhhh un estruendo como de tribus árabes. Todos aplaudiéndome. Enseguida algunos me dicen Escapa dentro que si no te identifican. Escapé y me fui adentro a los vestuarios Compañeros hoy se lucha vamos todos a montar un gran follón.empalidecieron. Era algo demasiado provocador. Nunca habían luchado. El sindicato nunca se había dejado ver por allí. Pensaban Y éste de dónde ha salido este loco que dice que tenemos que luchar. De todas formas les esperé al pie de las escaleras Hoy hay que luchar. Pero ¿qué hacemos? Bajamos abajo y en lugar de ir a las cadenas de montaje nos agrupamos en el fondo en las terminales. Pero no querían ir. Estaban frustrados bloqueados no comprendían nada y fueron todos a las líneas. Tenían la neurosis.

¿qué es la neurosis? Cada obrero de la Fiat tiene un número de puerta un número de pasillo un número de vestuario un número de armario un número de taller un número de línea un número de operaciones que hacer un número de piezas de automóvil que debe realizar. En resumen en su jornada de trabajo en la Fiat todo son números y toda la fábrica está articulada organizada por una serie de números unos que se pueden ver y otros que no. Por una serie de cosas numeradas y obligatorias. Estar allí dentro significa que cuando pasas el portón tienes que hacer así con el carnet numerado después tienes que bajar aquellas escaleras numeradas girando a la derecha y después coger ese corredor numerado. Y así sucesivamente.

en la comida por ejemplo. Una vez los obreros han elegido un lugar donde sentarse éste permanece automáticamente siempre el mismo. El comedor no está organizado en absoluto de tal modo que todos deban sentarse siempre en el mismo lugar. Pero de hecho siempre terminas sentado en el mismo lugar. Verdaderamente se trata de un hecho científico de un hecho muy extraño. Yo he comido sentado siempre en la misma silla sentado en la misma mesa con las mismas personas sin que nadie nos haya puesto juntas. Esto es lo que significa para mí la neurosis no sé si se puede llamar a esto neurosis si ésta es la palabra exacta. Pero para estar allí dentro tienes que hacer todo esto porque si no lo haces ni siquiera puedes estar allí.

aquellos con los que había hablado de ponernos a luchar no sabían qué coño hacer. No entendían inmediatamente lo que les proponía. Intuían que lo que les proponía debía ser justo pero no sabían que hacer. No entendían que lo importante era montar follón todos juntos. Me cabree. No porque fuera a ser despedido por lo que había hecho ya que efectivamente quería hacerme despedir y estaba buscando sólo una excusa. Hacía tres meses que había entrado en la Fiat y no podía mas. Ya no soportaba ser obrero trabajador. Era mayo hacía calor y quería volver al sur a casa a bañarme en el mar.

no me cabree por el despido. Eso era algo seguro no me importaba en absoluto. Tal y como estaba era fácilmente identificable. Tenía bigotes tenía zapatos blancos camisa y pantalones azules era fácilmente identificable. Estaba tal y como había entrado al taller sin disfrazarme. Es decir sin haber cogido del vestuario los zapatos viejos el pantalón viejo el jersey viejo sin cambiarme de ropa como hacía todos los días. Había entrado así tal y como venía de la calle con los zapatos blancos limpios impecable. Había entrado al taller decidido precisamente a no trabajar. Lo que verdaderamente me encabronaba era no haber conseguido convencer a los demás.

me voy a buscar una cola al expendedor automático me la tomo y llego tarde a la cadena de montaje. En la cadena siempre hay que llegar temprano en ningún caso puedes llegar tarde. Y me encontré allí al jefe y a otro jefe todos mirándome. El fuera-delínea estaba en mi puesto. Llegué donde estaban y el jefe dice Mire está usted hartándonos. Aquí se llega temprano ahora mismo le multo con media hora. Le digo Haz lo que te salga de los huevos me habéis acabado por tocar las narices tanto tú como la Fiat. Vete a tomar por culo que sino te tiro algo a la cabeza. Haced vosotros estos nauseabundos coches de mierda a mí no me importan nada.

me miraban todos los obreros que estaban alrededor. Les dije Pero sois gilipollas sois unos esclavos. A éstos a estos fascistas hay que apalearlos. Quién coño son estos insectos escupámosles a la cara y hagamos lo que queramos esto parece el servicio militar. Fuera tenemos que pagar por todo tenemos que pagar si entramos en un bar tenemos que pagar en el tranvía tenemos que pagar el alquiler. Tenemos que pagar por todo. Y aquí dentro quieren mandar sobre nosotros. Por cuatro monedas que no alcanzan para una mierda y por un trabajo que mata y punto. ¿Es qué estamos locos? Ésta es una vida de mierda. Son más libres los que están en la cárcel que nosotros. Aquí estamos encadenados a estas máquinas repungnantes de las que no nos podemos mover rodeados por los vigilantes. Sólo falta que nos den latigazos. en cualquier caso empecé a trabajar de mala gana porque quería luchar. Quería hacer algo no tenía ganas de estar allí. En esto escucho unos gritos a lo lejos. Los talleres de Carrocerías son unas naves enormes en las que no se llega a ver lo que pasa en la otra punta. Hay tanto ruido que no se escucha la voz humana. Para hablar entre sí los obreros tienen que gritarse. Escuchaba follón gritos y me dije Estos son los compañeros que empiezan la manifestación. No se sabía de dónde venía no se les veía. Abandono mi puesto de trabajo atravieso todas las cadenas de montaje atajando entre los coches y me voy con los compañeros. Llego y me pongo a gritar con ellos. Gritábamos cosas extrañas cosas que no tenían nada que ver con la situación. Las gritábamos para generar un momento de ruptura gritábamos Mao Tse Tung Ho Chi Min Poder obrero. Y otras cosas que no estaban ligadas con nada pero que nos gustaba decirlas. cosas como Viva Gigi Rivas Viva el Cagliari Vivan las tías buenas. Queríamos gritar cosas que no tuvieran nada que ver con la Fiat con lo que teníamos que hacer allí dentro. Por eso gente que no tenía ni idea de quiénes eran Mao y Ho Chi Min gritaban Mao y Ho Chi Min. Porque no tenían nada que ver con la Fiat

y eso estaba bien. Y comenzamos la manifestación éramos unos ochenta obreros. A medida que atravesábamos las cadenas de montaje la marcha se agrandaba por detrás. En un momento dado llegamos a un lugar donde había cajas de cartón las desmontamos y sobre una de ellas escribimos con yeso Compañeros salid de las líneas vuestro lugar está con nosotros. Sobre otra Poder obrero. Y sobre otra El trabajo para los chupaculos la lucha para los obreros. Y seguimos adelante con esos tres carteles. la marcha se siguió agrandando y llegaron los sindicalistas. Era la primera vez en mi vida que los veía dentro la Fiat. Empezaron diciendo Compañeros ahora no es necesario luchar. Lucharemos en otoño junto al resto de la clase obrera junto a los demás metalúrgicos. Hacerlo ahora significa debilitar la lucha y si vamos ahora al enfrentamiento como lo haremos en octubre. Nosotros les respondimos Hay que luchar ahora porque estamos en primavera y tenemos todo el verano por delante. En octubre estaremos obligados a tener que comprar abrigos zapatos a tener que pagar la calefacción de las casas los libros para que nuestros hijos vayan a la escuela. Por eso el obrero no tiene que luchar en invierno tiene que luchar en verano. Porque en verano puede dormir al raso incluso mientras que en invierno no. Y además sabéis que es ahora en primavera cuando la Fiat tiene más pedidos y que si paramos ahora la jodemos mientras que en octubre no le importa a nadie.

los sindicalistas empiezan a armar grupitos a dividirnos a separar la marcha. Nosotros ya sólo una veintena formamos otra manifestación en otro lugar y recuperamos a algunos compañeros. Después de dos horas conseguimos bloquear todas las líneas. Justo entonces llega el jefe de Carrocerías el coronel. Estábamos en el taller 54 pero todas las líneas estaban detenidas porque habíamos ido también a los otros talleres de Carrocerías y les habíamos obligado a parar. Llegó el coronel y según avanzaba se abrió un espacio entre los obreros todos volvieron apresuradamente a las líneas. Quedábamos quince con los carteles en la mano. Entonces decido que ese es el momento de enfrentarse porque sino verdaderamente nos hunden.

él avanza hacia mi y yo hacia él con el cartel apuntándole a la cara. Se lo pongo delante a medio metro de la nariz y lo lee. No recuerdo qué cartel era qué tenía escrito no me interesaba. Lo único que me importaba en ese momento era que el coronel se fuese a tomar por culo. Hacerle entender que no tenía nada que hacer con nosotros. Al ver que yo no me iba que me quedaba plantado precisamente allí delante de él dice Pero ¿qué carteles son estos? ¿Son para la verdura? ¿Estamos en el mercado? No le digo yo son carteles que van contra los intereses de los patrones por eso los hicimos. Entonces hace un corrillo con el ingeniero de Carrocerías y con otros obreros. Alrededor del ingeniero había quinientos obreros que continuamente asentían con la cabeza todo el tiempo. Él hablaba y los obreros asentían. Los sindicalistas habían hecho otros grupos en las otras líneas de Carrocerías. Habíamos quedado un grupito de quince compañeros aislados. entonces digo Compañeros tenemos que intervenir de algún modo porque sinos aíslan nos dan por culo. Tenemos que intervenir donde está hablando el ingeniero porque él es el pez gordo. Si logramos mandar a la mierda al ingeniero delante de los obreros lo recuperamos todo. Si quebramos la gestión capitalista de esta nave habremos ganado la lucha de hoy. Nos acercamos el ingeniero estaba hablando y le digo ¿Puedo intervenir en esta discusión? Él dice sí por favor. ¿Pero qué tiene que decir? Una sola cosa ¿Cuánto gana usted en concepto de prima de producción? Esas son cosas que a usted no le interesan me dice el ingeniero. sí me interesan. Me interesan porque nosotros por productividad ganamos como máximo ni siquiera sé cuánto gano yo. Nunca miro la nómina lo que está escrito el sueldo base el trabajo a destajo la indemnización y esas cosas. Cojo el dinero sin

leerla porque a mi no me interesa la nómina sólo me interesa el dinero. Pero seguramente ganaremos como máximo el cinco el seis el siete por ciento. ¿En cambio cuánto gana usted? No le interesa. Teniendo en cuenta los pequeños porcentuales que ganamos nosotros continúo según la producción anual de automóviles ustedes se llevan premios de varios millones de liras. Por eso están interesados en hacernos producir cada vez más. Mientras que para nosotros el trabajo y el dinero son siempre los mismos. ¿Es o no cierto?

le repito que estas son cosas que a usted no le interesan. ¿Cómo que no me interesan? Usted gana millones con mi trabajo y dice que no debe interesarme. Es usted el que gana dinero porque la prima de producción aumenta con el ascenso de categoría. Eso si eres fuera-de-línea un jefe un gran jefe si eres Agnelli. Evidentemente la máxima prima es para él. Me volví hacia los obreros ¿sabéis cuánto dinero se lleva éste en concepto de prima de producción? ¿Sabéis por qué no me lo quiere decir? en ese momento interviene el coronel. ¿Pero usted entiende que yo he estudiado? ¿Qué soy ingeniero? No no lo se respondo. Y digo ¿Pero usted entiende que a nosotros nos importa un carajo lo que haya estudiado que no le reconocemos por eso ningún derecho extra? Pero a usted ¿sus padres le enseñaron modales? No no me los enseñaron ¿a usted sí? A mí si. Y dígame ¿hizo el servicio militar? No no lo he hecho pero ¿qué tiene que ver en todo esto la familia y el servicio militar? Tiene que ver porque la familia debe enseñar modales y a respetar a las personas más instruidas. Y si usted hubiese hecho el servicio militar habría entendido que en todas partes existen organizaciones que hay que respetar. El que no respeta esas organizaciones es un anarquista un delincuente un loco.

es probable que esté loco pero lo cierto es que a mi no me gusta trabajar. Eso es chilla le habéis oído le habéis oído a todos esos que hacen huelga no les gusta trabajar. Y entonces le digo ¿por qué todos éstos que están aquí en lugar de volver a la cadena prefieren quedarse a hablar con usted? Es evidente que tampoco les gusta trabajar. Cualquier cosa es suficiente con tal de que sirva como excusa incluido escuchar hablar a alguien con tal de no trabajar. Al obrero no le gusta trabajar está obligado a trabajar. Yo estoy aquí no porque me guste la Fiat. La Fiat no me gusta una mierda ni siquiera los coches que hacemos y tampoco me gustan los jefes ni siquiera usted. Si estoy aquí es porque necesito el dinero de la Fiat.

creo que usted va a estar aquí dentro poco tiempo dice el coronel. He sabido que un guardia ha sido golpeado fuera. Si descubro quién ha sido se lo hago pagar caro. No debe andar muy lejos. He sido yo le digo a mi no me gustan las adivinanzas. Se que me va a costar caro pero no me importa nada. He pegado a ese de fuera y todavía pegaré a alguno más esta tarde. El tipo se ve venir la paliza y escapa rápidamente entre nosotros los obreros. Nosotros quince nos habíamos puesto frente a él y los demás obreros se habían puesto detrás. Antes de desaparecer me pregunta ¿Cómo se llama? Le digo mi nombre mi apellido y el nombre de mi jefe que trabajo en el taller 54 de la línea del 500 y que siempre estaré a su disposición. Le digo todo esto para demostrarle que no le tengo miedo. Ya verá como le hago pagar todo esto. Vete a tomar por culo patán animal capullo en otra ocasión me lo haces pagar.

se va y en cuanto desaparece todos los obreros gritan eeehhhhhh y aplauden. Eres un dios le has jodido bien es un capullo que nos quería joder a todos. Está bien está bien digo yo ésta vez lo hemos conseguido pero ahora tenemos que rehacer la manifestación. Tenemos que montar un follón que no tenga fin luego tenemos que romper todo lo que hay aquí dentro. Dábamos patadas a los cajones de material para hacer ruido un ruido sombrío violento dududu dududu dududu durante dos horas montando este follón. Además cada poco hacíamos asambleas unavez al norte de las líneas y otra al sur. Atravesábamos las cadenas zigzagueando gritando todos juntos Más dinero menos trabajo. O bien Lo queremos todo. Recorríamos las líneas de punta a punta y hacíamos asambleas.

así hasta por la tarde. A la salida voy a fichar mi tarjeta pero mi tarjeta no estaba. Se la habían llevado. Voy a ver al jefe. Jefe ¿dónde está mi tarjeta? ¿Por qué? ¿no está? Me dice. No se haga el gracioso ¿dónde la ha puesto? le respondo. No sé dónde está si no está significa que debe esperar y luego ya veremos. Muy bien espero. En esto se van yendo todos los obreros se van todos. Tenía la sensación de estar solo en la Mirafiori. Mientras estoy así sale fuera un jefe luego otro y otro más. Me digo Humm aquí huele a policía. Jefe ¿dónde está mi tarjeta? Tiene que ir a la oficina dice él.

y una polla voy a la oficina. Mañana entro otra vez en la fábrica con o sin tarjeta. Pero no voy a la oficina. Si el coronel tiene algo que decirme que venga a decírmelo aquí al taller. Yo no tengo nada que decirle es él quien quiere decirme algo. Y salgo rápido para no quedarme el último. En ese momento salían los obreros de los vestuarios después de lavarse y cambiarse. Alcanzo a mis compañeros y les digo Compañeros me quieren atrapar para denunciarme. Me cogen a la salida me meten cualquier chatarra en el bolsillo luego llaman a la policía y me denuncian por robo eso es lo que hacen.

estaba todo organizado. Me agarraban y me ponían cualquier chatarra en el bolsillo cualquier chatarra un perno una llave. Llamaban a la policía decían Le hemos sorprendido robando y esta mañana ha golpeado a un guardia. Y me colocaban tres años. Éste era su truco. Me querían coger a toda costa. Iba hacia fuera con los compañeros. Estemos atentos a la salida. Por si te señala un guardia a la salida te hacen pasar a una habitación y te hurgan en la bolsa y en la ropa. Entonces si me señalan les digo a mis compañeros no voy no voy porque si entro estoy jodido. Seguimos adelante llegamos al portón y veo a mi jefe rodeado de cinco guardias. Es él ese de ahí dice. un guardia se adelanta debía ser el manporrero del grupo y dice Usted siempre te hablaban de usted en la Fiat Usted venga conmigo. ¿Quién Yo? ¿Por qué tengo que ir?. Venga conmigo. No quiero. Venga conmigo. No quiero ir ¿qué quiere de mi? ¿Nunca le han revisado? Sí pero esta tarde no quiero. Además no tengo bolsa ves sólo tengo el jersey. Lo levanto y me quedo con el torso desnudo. Tengo el pantalón y punto no tengo nada encima. Adiós. Venga aquí me grita.

esta bestia de mierda me agarra del cuello y me tira al suelo. Estudio un momento la situación para saber qué carajo hacer. Simulo ir con él. Luego le meto un pie delante y le empujo con el hombro. Cae al suelo como mierda devaca. Le doy una patada en los huevos. Se me tiran encima otros dos guardias. El de antes me aferraba desde abajo y estos dos por arriba. A patadas y codazos consigo sacarme de encima a estos dos. Ahora estaba encima de ellos pero con la cabeza gacha porque me la apretaba la bestia. En ese momento un compañero tira del brazo de este capullo con el que me tenía rodeado por el cuello como si fuera una mordaza. Me arranco de su brazo salto y escupo en la cara de la bestia. Escapo. Luego cogieron al compañero que me ayudó y terminaron despidiéndolo todo por haberme ayudado.

salí de la fábrica. Allí fuera había muchos obreros y muchos estudiantes. Todos los compañeros estaban delante del portón hablando de la lucha. Había compañeros que me decían que había hecho bien en golpear a los guardias. Que ese había sido un gran día de lucha y que era una enorme satisfacción. Luego hicimos una reunión y todas esas cosas. Vinieron en masa muchos obreros tantos que no entrábamos en el bar. Allí conocí a Emilio a Adriano a todos estos compañeros. Tantos éramos esa tarde que se decidió hacer las asambleas en la Universidad. Aquél fue el comienzo de los grandes conflictos de la Fiat. Era 29 de mayo jueves.

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